Una nueva esperanza para los trabajadores autónomos, que se ven obligados al cese de actividad.El Proyecto de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social en relación con el régimen jurídico de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, o lo que se conoce como nueva Ley de Mutuas, fue publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, el pasado 25 de julio, y se prevé su aprobación en los próximo meses tras el trámite parlamentario de toda Ley.
Con está nueva Ley de Mutuas, se pretende hacer más accesible a los trabajadores autónomos la protección por cese de actividad, que equivale al paro o prestación por desempleo.
Lo de ser trabajador autónomo siempre fue peor que trabajar por cuenta ajena, menos derechos y sin posibilidad de cobrar prestación por desempleo. En 2011 se aprobó, la Ley 32/2010, de 5 de agosto, por la que se establecía un sistema específico de protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos, el conocido como paro de los autónomos, y se le dieron falsas esperanza al colectivo, con la posibilidad de cobrar algo similar al desempleo, en caso de cese de actividad. Pero esto supuso una subida de la cuota mensual de autónomos, al obligarles a cotizar por contingencia profesionales. Lo peor estaba por venir, muy pocos lo solicitaron, y el 80% que solicitaba esta ayuda, nunca llegó a cobrarla, las Mutuas lo denegaban sistemáticamente al entender que se incumplían los requisitos. Incluso muchos se vieron obligados a pasearse por los juzgados, con resultado casi siempre desestimatorio, después de infinidad de trámites administrativos con las Mutuas de trabajo, que son las que gestionan y tramitan este paro tan particular.

No hay que olvidarse, que el origen y principal requisito era el cese de actividad o quedarse sin trabajo por cuenta propia, normalmente por los efectos de la crisis o simplemente por que las cosas no fueron bien. Para la mayoría, la consecuencia final era, quedarse sin trabajo, casi siempre con deudas con el banco o proveedores, con una sensación de frustración y fracaso y sin ayuda o protección de este paro para autónomos

Ahora una vez más se da esperanzas al colectivo con este proyecto de Ley de Mutuas, con una intención de poner las cosas más fáciles, y que se concreta en: Posibilidad de pagar en 30 días naturales las cuotas atrasada a la Seguridad Social y tener derechos siempre que las pérdidas económicas sean superiores al 10% de los ingresos del año entero anterior, cuando antes se requería un mínimo del 30% o un 20% en dos años consecutivos; y se incluyen como novedad situaciones de fuerza mayor como violencia de género o divorcio, y prevé la participación de las asociaciones de autónomos con mayor peso específico en las Comisiones de Control y Vigilancia de las Mutuas.

Pero no todo son ventajas, con la nueva Ley se desvincula esta protección por cese de actividad, de las contingencias profesionales y esto nos lleva a que el autónomo que quiera cubrir ambas cosas tendrá que pagar más en la cuota mensual entre un 2,2% y 4%, que se fijará cada año por el Gobierno. Además esta parte de la Ley de Mutuas, referente a la protección del cese de actividad de los trabajadores autónomos, no entrará en vigor hasta el ejercicio 2016.
Hace tres años parecía que se había resuelto el problema de paro de los autónomos, y no fue así, ahora se les vuelve a decir que todo esta arreglado, pero como toda Ley cada uno la interpretara a su manera, las Mutuas de Trabajo buscarán como denegar las solicitudes y los Juzgados serán otra vez el campo de batalla para los autónomos. Dentro de unos años veremos hacia atrás y muy probablemente, por desgracia volveremos a lamentarnos de no haberles dado una solución definitiva y dejar de tratar a los autónomos y pequeños empresarios de forma distinta a cualquier otro trabajador.
Da la sensación de que son siempre los grandes olvidados y perjudicados, cuando en realidad aportar más del 20% del PIB, por lo que debería ser ayudados en todo momento y muchos más cuando las cosas salen mal y tienen que cerrar sus negocios, o cuando se trata de crear por si mismos puestos nuevos de trabajo, que la sociedad en estos momentos de crisis les niega.

David Alfaya Massó.
Abogado