Ya ha transcurrido más de un año desde que se dictó la trascendental sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 9 de mayo de 2.013, que modificó el panorama de los abusos bancarios en favor de los consumidores, concretamente el referido a la cláusula suelo, al declarar la nulidad de la misma en los casos en que se produjese una falta de transparencia.
No obstante, y a pesar de la relevancia de este fallo, sigue habiendo controversias en cuanto a la retroactividad de los efectos de la nulidad, es decir, si procede la devolución de las cantidades indebidamente satisfechas por los prestatarios por aplicación de la cláusula suelo.
A este respecto, las distintas Audiencias Provinciales están aplicando criterios dispares, llegando al punto de que la concesión de los efectos retroactivos depende del órgano jurisdiccional que conozca el asunto. El caso concreto de la provincia de Pontevedra ha sido muy llamativo, pues si bien el Juzgado de lo Mercantil Nº 3 de Pontevedra con sede en Vigo sostiene que los efectos de la declaración de nulidad no son retroactivos sino que se limitan al 9 de mayo de 2013, los Juzgados de lo Mercantil Nº 2 y 3 de Pontevedra han optado por la retroactividad (devolver las cantidades pagadas de más por aplicación de la cláusula suelo). Y en esta misma línea se ha pronunciado la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Pontevedra con sede en Vigo, en el Auto de fecha 29 de mayo de 2.014, que echa por tierra todos los argumentos esgrimidos por las Audiencias Provinciales que defienden la tesis de la irretroactividad. Mientras que la sección primera y tercera de la misma AP de Pontevedra sigue la doctrina del Tribunal Supremo de no retroactividad.

En el panorama de inseguridad jurídica que nos encontramos actualmente, se espera con gran impaciencia un nuevo pronunciamiento del Tribunal Supremo como consecuencia del ejercicio de una acción individual, en casación de la sentencia de la Audiencia Provincial de Álava de julio de 2013, que pondrá fin al debate sobre la retroactividad de la declaración de nulidad de la cláusula suelo.
Por lo que dado que no existe unanimidad de criterios relativos a la devolución de las cantidades cobradas de más por las entidades bancarias, lo más aconsejable para los hipotecados sería, con carácter previo a la vía judicial, instar acciones extrajudiciales, al objeto de que la entidad deje de aplicar la cláusula suelo, lo cual de conseguirse, supondría un gran beneficio para los titulares de las hipotecas, que verán cómo sus cuotas mensuales se reducen de forma significativa.
En caso de que la negociación resulte infructuosa, y siempre teniendo en cuenta las circunstancias del caso, presentar demanda ante los Tribunales de Justicia, que a la vista de las múltiples sentencias dictadas hasta la fecha, existen altas probabilidades de éxito.
Y en relación a la devolución de las cantidades pagadas de más por aplicación de la cláusula suelo, y teniendo en cuenta que se prevé que próximamente se pronuncie el Tribunal Supremo, conviene ser prudentes y esperar.

Yolanda Fernández Fernández. Abogada