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Todos los medios de comunicación se hacen eco del nuevo concepto jurídico inventado por NCG Banco y la Xunta de Galicia, se trata del ARBITRAJE JUDICIAL, para resolver el problema de los clientes estafados por preferentes y subordinadas.

Es necesario aclarar que el arbitraje y la vía judicial son incompatibles y excluyentes, si se opta por el arbitraje se renuncia a la posibilidad de acudir a la jurisdicción civil.

El arbitraje es un mecanismo alternativo de resolución de litigios que destaca por ser un mecanismo más rápido, flexible y barato que el procedimiento judicial, donde un árbitro después de oír a las partes y mediante un laudo pone solución a la controversia.

Una vez presentada la demanda en el Juzgado de primera instancia, pagar las tasas judiciales, firmar poder a favor de procurador y abogado y admitida a trámite, el proceso podrá terminar anticipadamente por renuncia y desistimiento, allanamiento del demandado, satisfacción extraprocesal (arts. 20 a 22 LEC) y de lo contrario mediante sentencia.

Lo que pretende NCG Banco con esta invención de arbitraje judicial es alcanzar un acuerdo extrajudicial para no celebrar juicio y evitar la más que posible condena en costas, ya que sólo propondrán este pacto a los casos más dramáticos que debieron resolverse por el arbitraje de consumo del Instituto Galego de Consumo, que se cerró en el mes de junio.

Hace un año los directivos de NCG Banco y sus abogados se cansaron de decir que no podían ni pactar, ni allanares, ni llegar a ningún tipo de acuerdo en la vía judicial, por que la Unión Europea se lo prohibía expresamente. Menudos cuentos, encima de burro apaleados, esto de la preferentes hace tiempo que apesta. En el fondo todos asumen que es una estafa, pero mejor devolver el dinero poco a poco, con una quita siempre que el cliente pique y si no que se pague con dinero público, a través del Fondo de Garantía de Depósitos.

Basta ya, hay que exigir responsabilidad y que muchos directivos de la entidad y políticos acaben en la cárcel, o por lo menos que se les impute por estafa. Si revisamos las noticias de prensa desde hace 2 años, relacionadas con preferentes y subordinadas de NovaGalicia Banco es para echarse a llorar, mentiras, manipulación y abuso constante hacia los clientes afectados y en resumen reírse a la cara de todos los gallegos que confiaban en su caja de toda a vida y que perdieron sus ahorros en algunos casos y todos los que pagamos con nuestros impuestos los errores de unos directivos que se desvincularon con jubilaciones millonarias.

David Alfaya Masso. Abogado